Duele lo que has hecho.

Nunca pienses en que no va a pasar, porque sé perfectamente que pasará. En ese momento, cogeré mis maletas y me iré. Ni se te ocurra venir a buscarme porque no servirá de nada. No preguntes a mis amigos ni a mis padres dónde he ido, no me llames ni me dejes mensajes al móvil porque haré como si no te conociera. No recordaré todos esos momentos que vivimos juntos, tantas tardes en el parque hablando horas y horas. ¿Y todo eso para qué? Para nada.
Simplemente lo único que has hecho en todo este tiempo es hacerme daño y tenerme engañada. Pienso que no merezco esto, y por mucho que digas que me quieres, el daño ya está hecho.
En este momento sólo pienso en mí y lo que realmente quiero ahora es perderte de vista aunque ello lleve consigo todo el daño que me espera ahora. Espero que en un futuro no muy lejano nos miremos con las mismas caras pero habiendo cambiado todo. Tú por tu lado y yo por el mío, sólo eso. Te aseguró que será lo mejor para los dos. Mientras, déjame preparar las maletas.