Me siento atrapada. Perdida en mi propio laberinto. Laberinto de ilusiones y engaños. Esfuerzo inútil es el de buscar una salida. He llegado a pensar que tal no existe.
Encerrada en mi misma. Bajo cuatro paredes que apenas me dejan respirar. Ahogada. Con mentiras hasta el cuello. Cansada de todo. Decido salir de mi propia tumba. Me siento muerta. Vencida. Derrotada.
El amor, es una guerra constante entre cabeza y corazón en la cual hay que dejarse llevar.
Dejar que las riendas dirijan el rumbo hasta conseguir salir del laberinto.
