EL SONIDO DE TU RISA ES IMPAGABLE .
Mis neuronas no podían con el alcohol que contenía, el alcohol que pasaba de mi sangre a mi cabeza, me sentía indiferente, en un mundo paralelo, la cantidad de grados alcohólicos que contenía en mi cuerpo, eran extremadamente extremados, pero yo buscaba una botella que me diera la felicidad, un mísero trago, que me hiciera olvidar, claro que para ello no iba a hacer falta solo uno, sino unos cuantos más. Decidí sentarme, ya las piernas no me respondían, mis amigos, o quién sabe lo que fueran en ese momento, gritaban, fumaban, bebían, vomitaban, había besos de por medio, olor a alcohol, a tabaco, olor a adolescencia. Yo, sentada en medio de la nada, sentada en medio de todo ese ajetreo que yo no era capaz de ver, cerré los ojos. Y deseé que cuando los abriera, fuera feliz, quería ser feliz solo por un segundo de mi vida, lo deseé unas tres veces antes de abrir los ojos, y casi inconsciente, los abrí. Vi la sombra de tu cuerpo acercándose, notaba el olor de tu respiración cada vez más cerca, notaba como me decías: ¿Estás bien?. Nunca pensé que en un abrir y cerrar de ojos iba a encontrar la felicidad, pero en un simple abrir y cerrar de ojos, la encontré. Estabas tan cerca, tus suspiros de desesperación al verme así eran tan sinceros..estabas conmigo. Olvidándome de mi estado, empecé a pensar en lo mucho que te admiraba, en lo feliz que me sentía acurrucada entre tus brazos, a pensar en quién eras, en tu belleza, y en tus puros sentimientos, se me escaparon una lágrima y una sonrisa, pero no lloraba de alegría, lloraba por el miedo a enamorarme, y reía por que era de ti de quién me estaba enamorando.
