Estás aquí dentro y nadie podrá arrancarte ya.
Te he echado tanto de menos, y lo seguiré haciendo, ¿sabes? Cada minuto, cada palabra, cada silencio es un infierno para mí si no estás tú. Que sí, que intento ser feliz, y que a veces podría decir que sí, que logro serlo, pero no es lo mismo; no es la misma felicidad que sentía cada vez que me mirabas, por poco tiempo que fuese; cada vez que hablabas conmigo; cada vez que me hacías sonreír; y eso, nadie lo va a cambiar, ni ahora ni nunca, vaya; nadie podrá cambiar ya lo que me has hecho sentir, ni yo puedo hacerlo, y ahora ese sentimiento, aunque tú no estés para poder compartirlo contigo, sigue estando ahí, sigue esperando a que vuelvas, a que le vuelvas a decir que le quieres una vez más, que tú también le has echado de menos; que vuelvas a decírmelo a mí, por que yo te quiero, yo te quiero como nadie te va a querer nunca.
